sábado, 28 de febrero de 2015

Adelanto This is Falling

Capítulo 1
Rowe
Traducido SOS por Sandra289
Me había sentido valiente cuando escogí McConnell. Era una de esas tardes donde todo me sofocaba, y el paquete de la universidad me estaba mirando a la cara.
Dos años siendo educada en casa por una mujer que enseñaba economía en la universidad estatal prepararía a cualquiera para su selectividad. La prueba fue en realidad fácil. Terminé rápidamente y ni siquiera pasé tiempo comprobando las respuestas como todos los libros de preparación decían que hiciera. Volví mi libreta al supervisor del campus y me libré del infierno de la sala de pruebas. Tres semanas más tarde, apareció en un correo, un 23901, casi perfecto. Eso significaba becas. Y becas significaba opciones.
Durante meses, luché con la idea de irme fuera a la escuela. No estoy lista para estar fuera, para estar por mi cuenta. No creo que nunca esté lista. Dos años de educación en casa también me dejó un poco fuera de práctica cuando se trata de interacción social. Y en la universidad todo es sobre interacción social.
Mis padres me estaban empujando. No creo que ellos pensaran que los provocara y cogiera una escuela a miles de kilómetros de distancia. Pero estaba esperando que me reclamaran cuando deslizara la aceptación de McConnell sobre su mesa.
No lo hicieron. Mi padre sonrió y miró a mi madre, ambos respirando profundamente, dispuestos a dar ese paso. Yo no lo estaba. Todavía no lo estoy. No me acerco ni remotamente a la posibilidad de estar lista. Pero quiero estarlo. Estoy desesperada de estar lista. He pasado los últimos setecientos días de mi vida viendo a todos los demás vivir desde mi autoimpuesta burbuja. Mi mayor romance era viendo alguna pareja enamorarse en un reality de la tele, y el único baile al que fui fue en una peli. Es como si estuviera atrapada en un tira y afloja conmigo misma, mi corazón rogando batir de emoción, pero enjaulado por el miedo
Pero de alguna manera yo misma he llegado hasta aquí, con un mapa en la mano que conduce a mi habitación de Hayden Hall en el campus McConnell. Mis padres hicieron un viaje por carretera. Les llevó quinces horas conducir desde Arizona a Oklahoma, y mi padre cargando a través de todo el viaje, creo que preocupado de que me echaría atrás si se detenía. Pensé en ello. Casi me derrumbé en una gasolinera en Nuevo México, vaciando mis ojos en un baño en Texaco. Pero tanto como quería dejar la seguridad de mi casa, estaba más asustada de lo que sería de mí si me quedaba.
Está claro que me estaba muriendo allí. Bueno, tal vez no muriendo, pero ciertamente noviviendo. Estaba tachando días de mi calendario, poniendo un pie delante del otro, viviendo una rutina y llegando al siguiente. ¿Cómo podía? Mi mente estaba llena de culpa que me hace vivir imposible.
Ahora, estando aquí, mi mano agarrando el mango del gigante baúl de ruedas y mis padres acarreando maletas tras de mí, no estoy muy segura de que elegí bien.
 —Rowe…¿estamos casi allí, cariño? Creo que he perdido un galón de sudor. Esta humedad es brutal, —dice mi mamá, abanicándose la cara con uno de los programas que se repartieron durante la orientación.
Siendo de Arizona, pensé que el calor sería soportable, pero creo que nunca había sentido la humedad real. Mi camiseta estaba pegada a mi espalda por el sudor, y delante de mí, la camiseta de mi padre estaba haciendo lo mismo con su piel. Estaría avergonzado, pero todo el mundo en el campus se veía exactamente igual, como si estuviéramos todos intentando ganar al juego Survivor.
Finalmente veo el rótulo para Hayden Hall en el paseo y me vuelvo a sonreír a mi madre, asintiendo con la cabeza hacia ella.
—¡Gracias a Dios! —Ella dice, un poco melodramática. Lo dejo rodar correr. En menos de una hora, sé que Tom y Karen Stanton se habrán ido lejos, y estaré completamente sola. Así tan mental como mi madre me ha hecho durante los últimos dos años, me aferro a la última gota de su personalidad, aterrorizada de cómo podré manejarme cuando ella se haya ido realmente. 
Tomamos un pequeño ascensor hasta las segunda planta y encuentro mi habitación al final del pasillo a la derecha. Tres treinta y tres, recuerdo que pensé que me sentía afortunada cuando me dieron mi paquete de colocación de hospedaje en el correo. Afortunada. Me siento tan lejos de afortunada ahora.
La puerta está abierta, y puedo ver que dos de las tres camas ya han sido reclamadas. La única que queda es la más cercana a la puerta, obviamente mi última opción, y mi mamá puede ver la ansiedad atacando mi cara.
—Quizás puedes mover la cama, mover la tuya más a la esquina, —ella dice, dándole a mi hombro un pequeño apretón y arrastrando una de las maletas al lado de la que será mi cama durante los próximos ocho meses y medio.
Todo lo que puedo hacer es asentir. Mi papá está deslizando el resto de mis pertenencias en la habitación y levantando la caja a la cama para que pueda empezar a desempacar. He traído todo lo que tengo conmigo. Creo que de alguna manera rodearme de mis cosas haría que este lugar se sintiera más como en casa, y tal vez podría aguantar en mi burbuja y no tener que aventurarme mucho desde mi habitación. 
—No la he conocido todavía Dios, ¡espero que no sea una perra o algo! —una de las dos rubias dice al entrar en nuestra habitación. Mi madre tose un poco para conseguir su atención, y cuando miro hacia arriba, una de ellas se siente avergonzada, -desafortunadamente, no la que deseó públicamente que no fuera una perra.
—Oh, dio. ¡Estás aquí! —dice la confidente uno contesta, caminando hacia mí con su mano extendida, casi como si me diera la bienvenida en su casa. Esto no va a ir bien; puedo decirlo.
—Hola, soy Rowe, —le digo, mi voz apenas un susurro. Yo no hablo a menudo, así que a veces me toma un tiempo calentar mis cuerdas vocales, pero sé que era lo suficientemente alto para que lo oyera, lo que hace que su reacción sea mucho más ofensiva.
—Lo siento... ¿has dicho Rose? —Dice en voz alta, con el rostro todo fruncido, como si acabara de comer su brócoli rancio. Todo en ella es duro y abrasivo.
—Rowe, —repito, y ella sólo sigue mirando. —Como... ¿cómo un barco2? —De hecho, empiezo a remar en el aire.
—Ohhhhh. Lindo, —dice ella, volviendo su atención a su cama, que está cubierta con montones de ropa. —Yo soy Paige. Y esta es Cassidy.
—Cass, —dice la otra, sacudiendo la cabeza con los labios apretados y haciendo un gesto hacia Paige. Creo que me está diciendo que no debo tomarlo personalmente. No es un problema, ya la he archivado a ella y a la habitación en la categoría de cómo-de-rápido-puedo-marcharme-de-aquí. —Me gusta que me llamen Cass. Y Paige y yo estamos encantadas de conocerte. 
Paige no está ni siquiera escuchando nuestra conversación ahora, ya más interesada en el que sea que le envió un texto en su teléfono. Estoy en una residencia de estudiantes de primer año, pero nada acerca de Paige dice estudiante de primer año. Su cuerpo es alto y con curvas en todos los lugares correctos, y su piel es de bronce caliente, como me imagino que un socorrista en Florida parece. Su cabello rubio es largo y en capas, y cada hebra se encuentra en el lugar perfecto, como un marco de oro alrededor de sus ojos azules y cristalinos.
Cass es rubia, también, pero ella se parece más a una persona real. Su cabello está recogido en una cola de caballo, y te puedo decir que tenía ligero maquillaje en un punto hoy, pero la humedad ha erosionado la mayor parte lejos.
Está claro que mi papel aquí será el bicho raro, el que no encaja. Sinceramente, eso es lo que esperaba. Hace dos años, estaba condenado a no encajar de nuevo, como un superhéroe herido tatuado por la kriptonita. Y estando aquí, sin maquillaje, ojos marrones, una sencilla camisa y pantalones vaqueros, mi pelo color nogal torcido en un moño, todavía crujiente por mi ducha hace casi un día completo, sólo hace que las diferencias entre yo y todas los demás mucho más clara.
—Paige y yo llegamos aquí ayer. En cierto modo cogimos camas; ¿espero que esté bien? —dice Cass, sentándose en su colchón que afortunadamente es la más cercana a la mía.
—Está bien. Estoy bien con lo que sea, —le digo, sabiendo que mi mamá estará feliz de saber que me dejo llevar. Internamente, hago una nota para comprobar en la recepción al segundo que mis padres se vayan, esperando como el infierno que haya una cama libre en algún lugar del campus que no esté a pasos de la puerta.
 
Tras una hora de desempaquetar y una pequeña charla con Cass, mis padres finalmente se van. No puede ocultar las lágrimas acumulándose en mis ojos cuando mi mamá me abrazó despidiéndose, y mi padre sólo saludó desde la puerta, sabiendo que era el más débil de ellos y que él se derrumbaría si le pedía que me llevara a casa.
La decepción sólo continuó cuando la chica de recepción me dijo que todas las habitaciones en el campus estaban llenas. Me dijo que revisara de nuevo después de la ajetreada semana porque muchos estudiantes terminan entrando en una hermandad. Pero eso sería un mes a partir de ahora. Un mes, podría sobrevivir un mes. ¿Podría?
Paige desapareció casi al momento en que la conocí, que era un alivio. Tendría que trabajar mi camino hasta su personalidad. Afortunadamente, Cass tenía un montón de desembalaje de su propio hacer, así que he pasado el resto de la tarde con auriculares puestos en mis oídos y mi música lo suficientemente alta para ahogar todo lo demás.
Probablemente podría encontrar una manera de mantenerme ocupada con mi ropa y la música e imágenes tontas para el resto de la noche, pero Cass está agitando sus manos animadamente, señalando a sus oídos y articulando sus labios para conseguir mi atención, así que finalmente me ablando y pongo mis auriculares lejos. —Lo siento, lo tenía un poco ruidoso.
—Sí, me di cuenta. Tienes buen gusto en la música, por cierto. —Me gusta Cass. Su sonrisa es genuina, y me recuerda a los amigos que solía tener en Hallman High. Además, reconoce cosas como la grandeza que es Jack White y Broken Bells. Apuesto a que Paige es más por el estilo de Katy Perry.
—Gracias. —No sé cómo mantener una conversación, así que mis ojos se mueven alrededor de sus cosas, buscando algo para devolver el cumplido. —Tu edredón es bonitao.
Es posiblemente la colcha más ordinaria en la tierra. Es de color gris y no hay una etiqueta en él, por lo que ni siquiera es casera. Al segundo que lo digo, me siento ridícula, pero la forma en que Cass sonríe y se ríe no me hace sentir estúpida o pequeña, así que me uno a ella. Por primera vez en dos años, me siento como una adolescente otra vez, el tipo normal que no se despierta con pesadillas y oye gritos en sus sueños.
Me doy cuenta de cosas que la mayoría de las personas no hacen, como que Cass está vistiendo una camisa púrpura con un corte con cuello en V y pantalones cortos blancos que se aprietan en la parte inferior. Sus uñas de los pies son de color azul, un poco picadas, y una cuerda tobillera en su pie derecho con algunas perlas de color azul oscuro. He sido así desde el día en que mi mundo se vino abajo. Es como que estoy tratando de compensar por no fallar en darme cuenta de las cosas cuando contaba más. 
—¿Te gusta? —Me toma un minuto o dos para seguir lo que Cass está hablando, pero finalmente me doy cuenta que me atrapó mirando la tobillera.
—Sí, lo siento. Sólo estaba mirando las cuentas. Son hermosas, —le digo, con la esperanza de que la mente de Cass no esté dándole vueltas a la idea de que yo podría tener un fetiche de pies o algo así.
—Gracias. Mi mamá es dueña de una tienda de abalorios, así que hace un montón de cosas como esta. Podría hacerte uno, ¿si quieres? 
Para ella, el gesto es probablemente pequeño e insignificante. Pero yo sonrío y asiento a su oferta, y mi estómago palpita un poco de emoción, del tipo mariposas de una primera cita. De alguna manera, quizás he hecho lo imposible. De alguna manera, he demostrado estar equivocada. De alguna manera…hice un amigo.
 
 
 
1.   En Estados Unidos la selectividad es llamada SAT, y en esa prueba las calificaciones pueden ir de 600 a 2400 puntos, siendo 2400 la mejor nota.
2.   En inglés “Row” significa “remar”, o “Rower” “remero”, de ahí que Rowe explique su nombre comparándolo con un bote/barco.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No hay más adelantos, el libro está completamente traducido disponible desde hace tiempo en el foro.

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