miércoles, 29 de octubre de 2014

Adelanto The Sowing (The Seeds Trilogy #1)

CAPÍTULO 1- REMY
Traducido por Sandra289
Otoño 47, Sector Anual 105, 17h32
Calendario Gregoriano: 06 de noviembre
 
La puerta chirría abriéndose y la habitación se ilumina. Me vuelvo para ver a Soren Skaarsgard, casi tan alto como la puerta de entrada, tire de ella cerrándola detrás de él. El estrecho sótano cae en la sombra, una vez más.
—Eli tiene todo resuelto, —dice. —Deberás respaldarla en cualquier momento.
Elías Tawfiq, uno de nuestros ingenieros y el más cercano que tengo a la familia aquí en la base principal, había logrado golpear en la fuente de comunicaciones del Sector, y por un momento vimos destellos de caras conocidas y fragmentos antes de que la pantalla se quedara negra de nuevo. Para un gobierno que se niega a reconocer que existimos, sus defensas contra nosotros se están volviendo mucho mejores.
Soren se detiene en una silla vacía y se sienta, pero luego, con la misma rapidez, se levanta de nuevo y comienza a caminar de un lado para otro. Mi rodilla rebota hacia arriba y abajo, y mis dedos tocan en mi silla hasta que Jahnu me lanza una mirada fulminante de para-o-te haré-daño. La fuente está de baja de hace diez minutos, pero cada uno gira y se desgasta en anticipación. Como el momento antes de la vacunación cuando el doctor preguntó, ¿Estás listo? antes de sumergir la aguja en el brazo.
Respiro hondo, tratando de calmarme. Esta sala de proyección es oscura y húmeda, y mis amigos y yo somos los únicos aquí. El aire reciclado sopla a través de las rejillas de ventilación como un vendaval, pero nunca hace mucho bien. Parece que aquí abajo o estoy sudando o con escalofríos. Hoy la habitación es sofocante y me siento débil, como si fuera a vomitar. Pero no sé si será por el calor o por la anticipación.
Estamos todos saltando cuando la pantalla irrumpe a la vida, y el Himno Oficial del Sector Okarian suena de fondo en los altavoces que Eli ha modernizado.  Nos perdimos el discurso de bienvenida cuando ElI estaba jugando con la fuente, y ahora la primera cosa que vemos  es un amplio panorama de los laboratorios de ciencias del centro de artes, la fachada de cristal del centro de artes escénicas, los verdes y amplios espacios abiertos de los campos de atletismo y, finalmente, mi vieja habitación. La Academia Okarian, mi vieja escuela. O lo habría sido si no me hubiera ido.
Me quejo en voz alta cuando reconozco la voz suave y sin esfuerzo de la comentarista,  Linnea Heilmann. Su sensual voz es famosa por todo el Sector, pero para mí cada palabra es como una puñalada en el estómago. Cuando la cámara incide en ella, su cara brillante y sus estrechos ojos azules, cada pelo rubio colocado perfectamente peinado en su lugar, saboreo bilis en el fondo de mi lengua. Era la mejor amiga de mi hermana Tai. Cuando era pequeña, Linnea trenzaba mi pelo y siempre tenía tiempo para mirar mis dibujos, incluso cuando Tai estaba cansada de mí.
Pero Tai murió hace tres años, y ahora Linnea es la voz de la gente que la asesinó.
—Y ahora volvemos a las Colocaciones, —trina Linnea.  —A cada graduado le será anunciado su trabajo elegido o continuará en su carrera académica como un ciudadano del Sector Okarian. —Clavo las uñas en mis manos. Además de las celebraciones del Solsticio dos veces al año, el Día de la Graduación es el evento anual más importante. Los estudiantes de la Academia Okarian  y el Instituto del Sector de Investigación son considerados miembros de la élite de la sociedad, vistos y admirados por el resto del Sector, más si son de la antigua realeza. Mis amigos y yo, sentados aquí en esta sombría habitación subterránea, a cientos de kilómetros de Okarian, éramos once miembros de esa élite.  Estoy segura que cada base de la Resistencia con la capacidad de golpear la fuente tiene personas abarrotándose alrededor de una pantalla tratando de echar un vistazo a los viejos amigos, y enemigos, que ellos dejaron. —Sabemos que cada una de estos jóvenes y prometedores estudiantes contribuirán a un mejor y brillante futuro para todos. 
—Mejor y brillante si esclavizar es lo tuyo, —Soren murmura por lo bajo. 
Mi estómago está en nudos. Si me hubiera quedado, este habría sido mi año de graduación, mia y de Jahnu. Habríamos sido nosotras arriba en el escenario, sentadas al lado de los amigos y compañeros de clase, bromeando sobre las formalidades de la ceremonia, sonriendo a los fotógrafos. Habríamos sido nosotras aceptando nuestras colocaciones, sonriendo y celebrando con la familia y amigos, preparándonos para acepar la plena ciudadanía en el Sector Okarian. La gente en el escenario eran nuestros compañeros, nuestros amigos. Verlos ahora se siente como una traición.
La pantalla reduce a un grupo de graduados del Instituto del Sector de Investigación, y reconozco algunos de ellos como viejos amigos de Tai. Ellos habrían estado más cerca de la edad de Soren y Kenzie, y sé que Soren podría haber estado en lo más alto de su clase. El ISI y la Academia siempre celebran sus graduaciones al mismo tiempo. Mientras que los graduados hablan casualmente, todos sonríen, nosotros nos escondemos en un sótano oscuro debajo de una antigua ciudad a millas y millas en la Zona Muerta, lejos de la capital, lejos del Sector, lejos de casa. Somos ratas de alcantarilla, viviendo en este chamuscado esqueleto de una ciudad, escondidos en lugares casi bombardeados en el olvido durante las Guerras Religiosas, corriendo a la seguridad de estructuras improvisadas. Somos olvidados por la mayoría, ignorados por muchos, y rastreados como perros por aquellos que nos recuerdan. Somos traidores.
Y así vemos como, uno a uno, nuestros antiguos amigos suben al escenario y anuncian dónde irán después, algunos tomando posiciones con el Sector, unos pocos aceptando becas de investigación en el ISI, varios de ellos dirigidos a supervisar las ciudades industriales o granjas, y uno o dos serán oficiales en las Fuerzas de Defensa del Sector. En la pantalla, Moriana Nair, el primo de Jahnu, sube los escalones y camina por el escenario. Alcanzo y aprieto la mano de Jahnu.  Él y Moriana prácticamente crecieron juntos. Puedo oír a Soren jurando por lo bajo. Kenzie está lloriqueando, y veo como Jahnu  envuelve su brazo alrededor, consolándola mientras ve a su prima anunciar su colocación en investigación. 
Me pregunto si los de la pantalla, sonriendo a las cámaras, piensan en nosotros, recordándonos como nosotros los recordamos a ellos. ¿Piensan en cómo vivimos, qué hemos sacrificado? Probablemente no. Nuestros compañeros de clase nos han olvidado como al invierno de un día cálido de verano, sin saber que el gobierno al que sirven nos persigue día y noche.
Lo estudiantes acaban sus anuncios, y el presidente de la Academia da un pequeño discurso sobre lo magníficas que todo el mundo y todas las cosas son. No puedo evitar poner los ojos en blanco. La cámara enfoca a Linnea. 
—¡Qué prometedores graduados! Y ahora, el momento que todos estábamos esperando, el discurso de honor de nuestro joven estudiante más famoso de la nación. No será una sorpresa para nuestros televidentes que Valeriano Augustus Orlean  se graduó con los más altos honores. 
Soren grita tan fuerte que Kenzie le hace callar, y no puedo evitar estar de acuerdo. Por supuesto Vale está graduando con los más altos honores. Su madre, la directora general del Consorcio de Agricultura Okarian (CAO), el cuerpo corporativo que controla el suministro de comida y de semillas, se habría asegurado que Vale reciba los más altos honores. Ciertamente no daña que su padre sea el canciller del Sector. 
—Como mejor estudiante del Instituto de Investigación, Vale tiene el honor de dirigirse a la nación y anunciar que es lo siguiente para él. Muchos se han preguntado si tomará la comisión de las Fuerzas de Defensa de Sector. ¿Seguirá los pasos de su padre en el gobierno o los de su madre en la investigación? Por supuesto, todos esperamos que lo que sea que escoja, continuará llevando todo el Sector, él es nuestro más joven talentoso pianista, después de todo.
Me estremezco cuando una silla se arrastra por el suelo y se estrella contra la pared del fondo. Soren. Si Vale es pianista más talentoso, es sólo porque Soren no está ahí para competir. Me pregunto si Soren piensa atrás en la última vez que tocó, nosotros obviamente no tenemos un piano aquí abajo, y nadie se las ha arreglado todavía para rebuscar algo digital que se parezca a lo que Soren tenía en casa. Apuesto a que no ha tocado uno desde que se fue.
Linnea continúa, su voz melodiosa de emoción, con los ojos brillantes, sus mejillas con rubor. Se me ocurre que deberían estar juntos. Una punzada de débiles celos pasa por mí y luego se desvanece. Después de todo, ¿por qué no?  Han sido tres años desde que no tenemos nada, yo y Vale, de lo que fuera eso. Sólo un beso, en realidad. No significó nada. Cavo mis uñas en las palmas. Se merecen el uno al otro. Vale está de pie, sonriendo, y caminando al podio.  Detrás de él, una lista de sus logros se desplazan hacia abajo en una gran pantalla de proyección. El director del ISI se sitúa en el podio esperando para darle la mano a Vale y sonreír a las cámaras. 
—¿Es agradable ver a tu viejo amigo Valerian de nuevo, Remy? —dice Soren con un suspiro salvaje. Ellos nunca se llevaron bien, Soren y Vale, y Soren sabe lo cercanos que éramos nosotros. Hace un tiempo. 
—Cállate. Esto no tiene nada que ver conmigo.
—Soren, ahora no, —advierte Jahnu.
Soren se burla y vuelve su mirada a la pantalla. Hemos visto a Vale innumerables veces en la fuente del Sector, pero siempre estoy sorprendida de lo mucho que ha cambiado desde la última vez que lo vi en persona. Todavía tiene el mismo pelo negro, los mismos hermosos ojos oscuros, las mismas pestañas delas que cualquier chica se enamoraría. Pienso en el beso, su mano detrás de mi cuello, su aliento caliente y nuestros corazones latiendo con fuerza. Parece hace millones de años, prácticamente otra era geológica. Pero fue solo hace tres años, cuando el futuro parecía ilimitado, cuando no tenía una sola preocupación en el mundo más allá de mis tareas. Nuestros amigos eran la nueva generación de constructores, los que introducirían al Sector Okarian en un largo período de paz y prosperidad. Soñábamos con vidas sin guerra, sin hambre, con avances científicos que garantizarían que nuestros hijos nunca experimentarían la devastación, el hambre y la enfermedad a las que nuestros abuelos habían sobrevivido. Ahora, esos sueños parecían como poco más que inocentes cuentos de hadas. 
Observo a Vale y me pregunto si alguna vez piensa en esos sueños. Si se acuerda de lo que compartimos, nuestras esperanzas, nuestras pasiones, las horas pasadas riéndonos del otro y convirtiéndolo rápidamente en algo más que amigos. Pero entonces Tai fue asesinada, huimos del Sector, y perdí todo lo que una vez conocí, incluido a Vale. 
Vale no ha perdido nada. Él todavía tiene a sus padres y a todos sus amigos; él está rodeado de riqueza y poder.  Su futuro es seguro. Pero cuando lo veo en el escenario tengo que preguntarme a mí misma: ¿Sabe por qué nos marchamos? ¿Sabe lo que sus padres, su gobierno, ha hecho para impulsarnos a nosotros al subterráneo de la Resistencia? ¿Tiene que preocuparse por los crímenes que han cometido en nombre de un bien mayor? Lo veo y me pregunto si hay algo en él de idealista que conocí.
—Damas y caballeros, —comienza Vale. —Es una noche hermosa y sé que todos en el escenario y por ahí en el público estáis listos para quitaros ese traje formal y empezar la celebración, así que mantendré cortos mis comentarios.
—No lo suficientemente cortos, —gruñe Soren, dejándose caer en la silla frente a mí y estirando sus largas piernas.  Los reflejos de su pelo rubio se reflejan en la luz de la pantalla, y puedo ver el contorno de su mandíbula apretarse  y aflojarse mientras muele sus dientes. La madre de Soren solía ser el canciller, antes de que fuera nombrado el padre de Vale. Nunca escuche la historia entera, pero Soren siempre sospechó de juego sucio. Él odia a Vale desde entonces, y probablemente no ayuda que después la madre de Soren fuera eliminado de la cancillería, Vale tuvo toda la atención  de los medios y Soren cayó de ser el centro de atención.
—Como los nuevos líderes de la nación, nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar la seguridad y la estabilidad de las futuras generaciones. Para este fin, me complace aceptar mi posición de colocación en el papel de director de nueva y recién formado Proyecto de Protección del Banco de Semillas. 
Un progresivo pavor sube desde mis dedos fríos a mi columna vertebral cuando el público de la pantalla estalla en vigorosos aplausos y altos gritos. Suena tan valiente, tan justo, que por medio segundo quiero creerlo también.  Lo que ellos no saben, esa multitud jubilosa, es que en los últimos tres años la Resistencia ha estado en silencio removiendo el control del Sector sobre las semillas que se utilizan para alimentar a sus ciudadanos. Hemos estado robando los códigos genéticos de las semillas modificados de la CAO y diseminado los no contaminados, comida segura para la poca gente que está dispuesta a escuchar, aquellos que han escapado de la manipulación de la CAO. La colocación de Vale de alguna manera parece dirigirse directamente hacia nosotros, a mí.
—Este nuevo papel me permite perseguir nuestros objetivos con un singular propósito.  La prioridad de nuestra nación es asegurar que tenemos suficiente comida y agua fresca para alimentar a nuestra gente. Nuestras granjas, y el hombre y mujer que trabaja en ella, son la piedra angular de nuestra sociedad, y sin su dedicación y pasión por el trabajo, el Sector Okarian podría no sobrevivir. —Hace un gesto a la multitud como en honor a los actuales trabajadores de la granja, quienes, por supuesto, no están en una ceremonia elitista como esta. Los espectadores aplauden y animan con entusiasmo. —Pero después de las Guerras Religiosas y los Años de Hambruna, la tierra cultivable y el agua potable siguen siendo escasos, y debemos esforzarnos por utilizar nuestros recursos sabiamente. Eso es por lo que hace imperativo que las investigaciones de la CAO continúen con la hibridación y diseño de nuevas variedades de semillas que crecerán, e incluso florecerán, en nuestra tierra contaminada que nos dejo el Viejo Mundo. Haremos lo que sea necesario para alimentar a nuestra gente.
—Por supuesto, la tarea de salvaguardar nuestras granjas, nuestros científicos, y las semillas hibridas que crean no es nuevo. El gobierno y la CAO han unido sus fuerzas para proteger nuestra futura agricultura de los errores de nuestro pasado. Ahora, se establece el Proyecto de Protección del Banco de Semillas  como un esfuerzo oficial  que nos permita manejar tanto el poder en el gobierno como los recursos de la CAO para lograr nuestras metas.
Se gira directamente a la cámara y dice, —Prometo que no fallaré en mi tarea.
La pantalla se vuelve negra. Eli debe haber decidido que ya era suficiente. Relajo mis hombros y caigo en mi asiento. Soren se vuelve hacía mí con una mirada rencorosa.
—Están poniendo su perro preciado sobre la pista. Un error, Remy, y estamos todos muertos. Lo toman todo. Todos nuestros sacrificios serán para nada. Miles más serán envenenados, manipulados, volviéndose esclavos. Será mejor que no nos jodas ni traiciones ahora que Valerian Orlean están en el juego.
Él no se va a dar por vencido, ¿verdad?
—Vale no es nada mío. Y él, te lo garantizo, se ha olvidado incluso que existo. —Trato de permanecer en calma, mirando al frente, rechazando mirar a los ojos de Soren.
—Cierto. —Él resopla.
—Soren, ella lo pilla, —dice Jahnu.
—Tú has tenido todo hecho durante toda tu vida, —Soren escupe hacia mí, ignorando a Jahnu por completo. —Si Tai no hubiera sido asesinada, nunca los habrías dejado. Todavía estarías atrás en el Sector con Vale. 
Sin darme cuenta, estoy de pie sobre Soren, mis puños cerrados a mi lado.
—Abandonamos todo por unirnos a la Resistencia…—siseo.
—Mira a tu alrededor. No eres la única.
—¡Lo sé, Soren! No se trata de cómo quién hizo la decisión de dejar el Sector, es sobre el hecho de que estamos aquí, ahora, juntos. Tenemos que pelear juntos. Deja de tratarme como si fuera una niña estúpida que va a ser más suave por un enamoramiento adolescente. ¡Soy un miembro de tu equipo!
—Chicos tienen que dejar de ir el uno a por el otro, —suplica Jahnu. —Aquí todo el mundo ha perdido algo. Todo el mundo ha abandonado algo. Estamos todos juntos en esto.
Soren se me queda miando. Él mira a Jahnu y sus ojos, fríos y azules como un raro hielo glaciar, se suavizan un poco.
—A veces me lo pregunto, —murmura. Luego se da la vuelta y se va sin decir una palabra. Estoy temblando, mi mandíbula se aprieta tan fuerte que me pregunto si no me rompiere los dientes. Kenzie frota mi hombro y me da una mirada simpática pero sigue a Soren por la puerta.
—No conozco a nadie que odie más en este momento, —digo.
—Sé un poco mas tolerante, Remy, —dice Jahnu.
—¡Todo lo que hace es provocarme!
—Remy….
—¿Qué? —Sabes que es verdad. Siempre está burlándose de mí, o se trata de Vale, o del hecho que soy una mierda en ciencia y matemáticas, o incluso de lo pequeña que soy.
—Creo que a veces olvidas que él esta aquí por si mismo. Los padres de Soren están todavía en el Sector. Él eligió unirse a la Resistencia. ¿Piensas que tú serias capaz de tomar una decisión como esa?
Me detengo un poco en la pregunta. No se la respuesta, pero la rabia todavía me corroe. —Me gustaría que sólo me dejara sola, —murmuro, derrotada.
—Creo que me voy a ahogar si no salgo de aquí. Vamos a buscar a Eli y ver si es seguro ir a la parte superior y conseguir un poco de aire fresco, —dice Jahnu, tratando de animarme.
—Tienes razón, —respondo. —Vale y sus amigos estarán de celebración, así que puedo decir que tendremos nuestra propia celebración. Deberíamos hacer un picnic. Como en los viejos tiempos.
—¿Qué vamos a celebrar? —él pregunta. Me paro, tratando de pensar en algo que valga la pena celebrar.
—Que estamos aquí juntos, —digo finalmente. —Que estamos luchando por algo más grande que nosotros mismos. Que todavía nos tenemos el uno al otro.

Valientes palabras. Y casi me hacen sentir mejor.

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