lunes, 8 de septiembre de 2014

Adelanto Thrilling Heaven (Room 103 #2)

Prologo
Traducido por katiliz94

¿Conoces ese momento en tu vida cuando alguien se gira hacia ti y dice “si pudieses regresar a un punto en tu vida y cambiar algo, qué sería”?
Y entonces todo se asienta ahí, como durante diez minutos, deliberando ¿qué momento escogerán? Bueno, el mío ni siquiera llevaría una décima de segundo para determinarlo.
Fue hace nueve años; nueve años, ocho meses para ser exactos; el 16 de Septiembre de 2003 exactamente a las 11:20 pm.
¿Precisamente, dices?
Diablos, sí. Nunca lo olvidaré porque fue el momento en que mi alma murió.
El momento en el que Kyle me dijo que eligiese. El momento en el que Ethan se alejó y dejo a mí ahora marido para decirme:
—Le elegiste a él y le daré caza, Jen. Cazarle hasta los confines de la tierra y hacerle pagar, dolorosa, brutal y jodidamente sin piedad por apartarte de mí.
¿Bonito, verdad? Kyle, así es.
Era; la primera vez en la que le conocí, cuando era una estudiante de catorce años con una arrogancia y pedantería que los chicos más calientes del colegio me deseaban.
Estaba cegada y sorprendida por su determinación para pedirme salir; a mí, una simple chica ordinaria, de pelo marrón y ojos grises, y él un alto motero/futbolista de dieciséis años por el que a todos mis amigos y todas las chicas del colegio se les caía la baba.
Él había hecho todo por hacerme suya, y para ser sincera en el momento que lo disfruté, asada en su implacable persecución por tenerme, y creerme, tuve que hacerlo tan difícil como fuese posible para él.
Lo había ignorado a propósito, negado incluso darle una mirada o saludarle de donde quiera que él se acercase mientras continuaba al luchar por mi atención.
Al final, todo lo que le había tomado de él para acercarse a mí fue sacar las cara por mi mejor amiga Maisie, quien era una chica delgada como un palo, de pelo oscuro encrespado, con baratas gafas NHS y ese aparato de metal que se pegaba a sus dientes.
Algunos chicos habían estado tirando su mochila en el patio y tanto como Maisie y yo habíamos intentado impedirlo, la lanzaban incluso más, hasta que con el tiempo Kyle, atrapó la mochila y se la devolvió a Maisie antes de que sacase la mierda de los tres chicos de quince años.
¡Desvanecimiento! Lo estaba por él. Cualquier chico que diese la cara por mi mejor amiga merecía mi prominente atención, y eso es lo que él consiguió.
¡Yo! Cerrada, suministrada y en barril y en seis meses estaba enamorada e inseparable.
Y, sí, admitiré, éramos la pareja más feliz de los alrededores. Todos estaban celosos de nuestra fácil y feliz relación y ésta se volvió incluso más fuerte hasta mi decimosexto cumpleaños, di mi virginidad a Kyle. Y sí, fue increíble y orgásmica.
Y ahí fue donde mi primer error ocurrió.
Ahora él tenía todo de mí; no había nada de regreso en mi parte. Kyle sabía eso, sabía que tan pronto como le diese esa parte de mi entonces él era mío y yo sería suya para siempre.
Eso fue solo mío. No tenía sexo con cualquiera. Esperé a propósito hasta mi decimosexto cumpleaños para tener sexo por primera vez.
El sexo para mí era algo importante, de cualquier forma en ese entonces, y debería ser compartido entre dos personas enamoradas que iban a estar juntos para siempre y querías darles tu todo.
Instantáneamente después de esa noche, Kyle cambió, justo frente a mis ojos.
Su engreimiento e irritabilidad conmigo vinieron ante su personalidad. Era como si ahora que me tenía, no necesitaba intentar mantenerme.
Su estado de humor era oscuro y a veces volátil pero incluso entonces, todavía había algo del antiguo Kyle que quedaba ahí; el Kyle que me abriría la puerta, el Kyle que me traería un café con leche y un muffin de manzana cuando me recogiese para la universidad cada mañana y todavía el gentil Kyle en el dormitorio.
Pero esto también es cuando las discusiones comenzaron; altas, volátiles y algunas veces discusiones aterradoras que con frecuencia tendrían a Kyle enfadado durante horas, a veces todas las noches antes de que regresase, con la cola entre las piernas con flores y chocolates.
Ahí es dónde Ethan entró. Él siempre fue el único en recoger mi destrozado corazón y arreglarlo con sus fuertes brazos, sus dulces sonrisas y suaves palabras mientras lentamente me arreglaba y me devolvía la sonrisa.
Era el más encantador, más guapo y adorable chico que jamás había conocido. Su paciencia y dulzura me hicieron lentamente enamorarme de él y pronto emergió que él también estaba enamorado de mí.
La atracción sexual entre nosotros era la sensación más intensa que jamás había sentido. Sus traviesas insinuaciones y sugerencias tenían un despertar tan fiero surgiendo en mí que sabía que era inevitable que pronto cediéramos al deseo.
Incluso a pesar de que ambos luchamos con fuerza y mucho tiempo, fue demasiado fuerte para negarlo y la noche que me entregué a él fue la misma noche que me dijo que me amaba, justo cuando trajo un orgasmo tan extremo que no pude respirar.
La forma en que me dijo que me amaba permanecería conmigo para siempre, hasta que sea una anciana, de pelo gris y sin dientes y mis nietos me cocinen té mientras veo Countdown.
Estábamos haciendo el amor por primera vez y él estaba dentro de mí, con tanta profundidad dentro de mí cuando de repente paró de moverse, ahuecó mis mejillas y dijo—, a propósito, Jen…, —entonces embistió una vez más y se vino entro de mi mientras susurraba—… te amo.
Tan pronto como hubo ocurrido ambos estábamos plagados de culpa por lo que le habíamos hecho a Kyle e intentamos desesperadamente alejarnos el uno del otro pero eran demasiado fuertes, nuestros sentimientos, nuestro amor y tan pronto estábamos haciendo todo lo que podíamos para alejarnos y reunirnos.
Nuestro lugar especial era el campo detrás del garaje del Señor Tarney.
Cada sola vez que brincaba por la alta hierba, buscando el largo palo con el pequeño pedazo blanco de material atado a él mostrándome la localización de Ethan en nuestro lugar aislaba mi mundo, mi corazón latiría tan rápidamente que podía sentir el latir en los dedos de los pies, mi alma bailaba emocionada como un aura rosa que ondearía a mi alrededor y mi sonrisa animaría a levantarse al mismo diablo.
Porque Ethan era el latir de mi corazón, era el aura con el que mi alma bailaba y era el sol que iluminaba mi sonrisa. Era mi todo.
Pero todo se hizo pedazos en un alto esa noche, el 16 de Septimbre de 2003, cuando exactamente a las 11:20 pm un borracho Ethan le dijo a Kyle—, he estado follando a tu novia durante dos años, Kyle y la amo y ella me ama a mí.
¡Bang! Justo así todo mi mundo colapsó.
Ethan se lo anunció a Kyle, Kyle estuvo furioso y me ordenó elegir, Ethan se alejó y entonces Kyle pronunció esas infames palabras.
Dos días más tarde, a la edad de dieciocho años, estaba sentada al lado de un oscuro e hirviendo en fuego Kyle, en frente de su desvencijado Corsa para comenzar una nueva vida en Londres y nunca de nuevo vi a Ethan.


2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. La descarga estará entre esta semana y la siguiente ya que ayer cerramos la lectura.
      ^^

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